domingo

Hoy voy a dormir desnudo.
No es la primera vez, ni sera la última; pero esta es importante.
¡Que cojones, hoy voy a dormir desnudo!

martes

78 aniversario de la II República Española


¡Viva la República!

jueves

Una historia II

Capitulo II: El vagabundo

Noté un fuerte golpe en la cabeza y desperté sobresaltado. Una figura a trasluz. Me incorporé con dificultad y, usando la mano como visera, distinguí a un indigente con un bastón.

-Me cago en la santa madre de Dios y toda su jodida familia. ¿Se puede saber que hace usted?-Pregunté con educación.
-No blasfemes.- Me increpó el vagabundo, que mientras se iba perfilando vi que era un hombre mayor con una curiosa chaqueta hecha de retales.
-¿Por qué?- Pregunté intrigado.
-Es simple, porque irás al infierno.
-Vengo del infierno, ¿acaso usted no?
-No me gusta tu tono, jovenzuelo.- Contestó con media sonrisa delatora.
-Y a mí no me gusta que me den con un bastón.
-Pues aparta de mi césped.
-Lo siento, ¿es suyo este césped?- Pregunté con cierto sarcasmo, mientras me levantaba.
-Pues sí- Contestó satisfecho -Mira el cartel.
Efectivamente, en la dirección que me señalaba el curioso viejo había un cartel que ponía “No pisar el césped” y debajo, escrito a mano, “Propiedad de José Antonio”.
-Asumo que usted es José Antonio.
-Efectivamente, ¿y tú eres?
-¿Qué importa quién soy yo?
-Entiendo, por la maleta y el acento asumo que no eres de por aquí.
-Asume usted bien, Josan; ¿puedo llamarle Josan?
-No- Respondió rotundamente -Me caes bien, extranjero, dejaré que te sientes en mi césped.
-¿No tendrá usted un cigarrillo, verdad?
-Fumar es malo.
-Entonces no tiene.
-No.
-No tiene o no no tiene, es decir, tiene.
-¿Tú eres tonto?
-Un poquito, le apetece dar una vuelta.
-Lo siento, pero si me muevo de aquí alguien se sentará en mi césped.
-Entonces me marcho.
-Puede que volvamos a vernos, extranjero.- Con un sonrisa me hizo un saludo militar.
-Eso espero, José Antonio, eso espero.
No volví a verlo. Mientras remontaba las ramblas de esa desconocida ciudad pensé en ese viejo hecho de retales, trozos de pequeñas experiencias que cosidas con sumo cuidado unas a otras formaban una curiosa chaqueta. Un hombre con un bastón y una chaqueta de retales temeroso de Dios y vigilante sagrado de una parcela de césped junto al puerto.

Salí del estanco y apresuradamente encendí un cigarrillo. Según mi reloj eran las tres de la tarde. Las ramblas morían en una gigantesca plaza. Básicamente era una explanada con un estanque y en el centro de éste una estatua de granito de un hombre arrodillado y con los brazos extendidos encadenados a un par de estacas. En la parte derecha del pecho tenía un marca: dos lanzas cruzadas envueltas por un círculo de llamas. Gente y palomas por doquier y algún quiosco de chucherías. En un extremo de la plaza había algo parecido a un punto turístico y me acerqué a él sin mucha esperanza. Después de una interminable cola de turistas me llegó mi turno.
-Disculpe, buscaba un hostal económico para pasar algunos días.
La chiquilla del mostrador me miró con desinterés y extendió un folleto. Lo ojeé por encima, parecía una guía para mochileros. Puede que algo me sirviera.
-Disculpe.- La chiquilla me miró como si fuera una mosca cojonera.- Es que soy nuevo por aquí, ¿no tendrá un mapa?
-Última página.- Me indicó con desinterés y siguió ojeando su revista de moda.
-Gracias.

Me senté un banco, encendí un cigarrillo y empecé a ojear con desesperanza la guía para mochileros de mi nueva ciudad. Al fin y al cabo, por algo se empieza.

sábado

Quiero dormir ya, joder


De drogas y de mujeres

Buenos días.
Son las nueve y cuarto. Acabo de llegar a casa. Esta noche podría haber pillado con dos chicas (guapas) y con un hombre (no me va ese rollo). Podría. Podría pero no lo he hecho. En mi defensa solo diré que las drogas y las mujeres son una mala combinación. Y que con la boca seca no hay quien bese.

La chica de las rastas rubias

Ayer, como no, salí de fiesta. Fuimos a una discoteca con música muy variada y alcohol muy barato. Acabé muy borracho. Hasta ahí, todo bien, lo de siempre.
Estabamos en un grupillo de unas personas, bailando y haciendo el capullo. Entonces se acerca la chica de las rastas rubias y empieza a gorronear de nuestros cubatas. Como estaba tremenda todo el mundo le dio (somos tíos) y con la coña de eso empecé a hablar con ella, pero no me hizo mucho caso. Al cabo de un rato volvió a gorronear más y hablé un ratillo más con ella pero como no le di alcohol pasó de mí y fue a mis amigos. Cuando me volví a encontrar con ella le dije que era una zorra, pero se lo dije educadamente. No es que me molestara que se hubiera liado con unos cuantos tíos, mejor por ella, pero jugar con el rollo de hacerte caso solo para que la invites y después pasar de tí me pareció muy zorril. Y se lo dije. Discutimos un poco, nada grave, y entonces vino uno de los colegas y la espantó. Pero se ve que a la tía le puso que la insultara por que al cabo de un rato dejó de hacerse la ofendida y volvió, y esta vez no quería alcohol. Hay que decir que ella estaba muy borracha, aunque yo también. Y estaba tremenda.
Bailamos un poquito, cada vez más agarrado, y aunque ella se me acercaba, le iba hacerse la interesante y no me lo ponía tan fácil. Al cabo de un rato se fue, otra vez. Y al cabo de un rato volvió, otra vez. Y seguimos tanteando la situación. Parecía que la tenía a punto de caramelo, pero se me volvió a escapar. En este punto mis amigos se fueron a dormir, que al día siguiente madrugábamos por una reunión de trabajo, pero como yo soy inmortal y puedo no dormir un día sin ningún problema me quedé para realizar mi misión.
Estuve paseándome por ahí, bailando solo, bebiendo más y oteando el horizonte. Y entonces la vi, estaba hablando con un chico. Me acerqué, qué cojones. El chico, muy borde, me dijo que ella estaba demasiado borracha y que me pirara. Me fui a seguir haciendo el gilipollas solo, yo a mi rollo, ya la pillaría suelta.
Se acabó la música, ya eran las seis de la mañana, fui al guardarropa y recogí mi chaqueta. Justo a la salida, me encuentro a la chica de las rastas rubias con otro chico. Volví a acercarme, era mi última oportunidad y lo último que se pierde es la esperanza. Estaba vez el chico fue más simpático, pero me dijo que ella estaba demasiado borracha y que se la llevaba a casa. Pues nada, encendí un piti y empecé a caminar. En dirección contraria. De puta madre, soy un campeón.
Después de vagar media hora por la zona encontré una parada del metro, aunque no era a la que debía ir. Cogí el metro, y dos transbordos y innumerables paradas después llegué a casa. Por fin. Nada más rozar la cama me llaman mis amigos, que me había quedado dormido y que llegaba tarde a la reunión, pero esa ya es otra historia...
La cuestión, otra vez que se me escapa una oportunidad fácil (y la segunda en una semana). No sé que me pasa, pero últimamente tengo muy mala suerte con las mujeres. Es una putada quedarte a las puertas, que te dejen oler la galleta y después te la quiten de las manos. Lo tenía a puntísimo, esta vez el alcohol me ha jugado una mala pasada. Bueno, por lo menos mientras bailabamos le metí mano hasta hartarme. A falta de pan...

domingo

Buenas noches

Hacía días que esperaba esta fiesta. No es que estuviera ansioso por que llegara, sino que Xavi hacía días que me hablaba de ella, le encantan estas fiestas: chiquillas góticas y música poco heterosexual.
Así que llamé a Carlos, pero como es todo un vago y un capullo me dijo que no quería venir por que estaba cansado, aunque el día anterior yo ya le había advertido que se reservara para fiesta.
Estuve durmiendo desde las diez de la mañana hasta las seis de la tarde, pero me despertó el móvil. Era Jordi, que se apuntaba la marcha. Vaya puntazo.
Fuimos primero a un bar y nos emborrachamos al quinito.
Después, bastante borrachos, fuimos a la discoteca gótica. Allí empezamos a intentar ligar con lindas chiquillas, pero resulta que somos más torpes y menos guapos de lo que creemos. Suerte que la tengo grande, no como Xavi, que no tiene nada que ofrecer a una chica decente para conquistarla.
Sinceramente, no puedo explicar mucho más sin entrar en detalles escabrosos, así que dejaré que vuestra psicótica imaginación haga el resto.
Como resumen: fue divertido, sexualmente negativo y alcoholicámente "mejor-no-preguntes".

jueves

Fondo y forma

Buenas!


Entre Havoc y yo hemos abierto un nuevo blog en el que nos dedicaremos a comentar textos. Ya sé que dicho así parece un poco aburrido, pero la cosa promete. En todo caso, todavía me falta hacer un diseño un poco más "elaborado", pero la cosa ya está en marcha.


Espero veros a todos allí, se llama Fondo y Forma.

miércoles

Retos de la vida

Estaba esta mañana antes de currar (quien iba a pensar que yo sería capaz de despertarme a las siete de la mañana, lo que hace tener que ganarte un sueldo) ojeando el magnífico blog del señor enviñetado con ese humor ácido y racional, cuando he visto la siguiente viñeta que me ha hecho mucha gracia.


Básicamente lo que yo he entendido es que por mucho que te esfuerces en vivir bien, al final la muerte va a llegar; así que, digo yo, para qué esforzarse: Pásatelo bien.

Con ésta chorrada vuelvo a las andadas con el blog, que lo tenía muy abandonado. Por cierto, tengo unos cuantos proyectos muy interesantes en marcha que, si salen bien, pueden dar una nueva dimensión a mi cibervida (por llamarlo de alguna manera).

martes

Cine - Los cazafantasmas 2


Los cazafantasmas dos no es una gran película. No pasará a los anales de la historia del septimo arte, pero, joder, es entrenimiento en estado puro. Comedia barata, pero si eso es lo único que buscas es de lo mejor que puedes ver. Dan Aykroyd sabe hacerlo, como ya demostró en The Blues Brothers.
Un par de cervezas, yo y mi gatita Julia tumbados en la cama y Los cazafantasmas 2; ¿qué más se puede pedir un lunes por la noche?

Ya sabéis:
Hay algo raro,
en el barrio,
¿a quién vas a llamar?
¡Cazafantasmas!

Link a filmaffinity: El regreso del humor.